TEMA 1. NIÑO QUE NO AUMENTA DE PESO

 

¿Qué hacer cuando el bebé amamantado no sube de peso?

Durante la lactancia, uno de los motivos de mayor preocupación para madres y profesionales de la salud es el bajo aumento de peso del bebé. Esta situación puede generar angustia, cuestionamientos sobre la capacidad materna de producir leche e incluso llevar a decisiones apresuradas, como la introducción de fórmulas o alimentos complementarios. Sin embargo, en la mayoría de los casos, la solución no está en reemplazar la leche materna, sino en observar, evaluar y corregir lo que esté fallando.


 

¿Cómo saber si realmente hay un problema?

Se considera que un lactante tiene retraso en el crecimiento si presenta alguna de estas condiciones:

  • Sigue perdiendo peso más allá del día 10 de vida.
  • No ha recuperado su peso de nacimiento a las dos semanas.
  • Al mes de vida, se encuentra por debajo del percentil 10 en la curva de peso.

Estas señales deben tomarse con seriedad, pero también con una mirada integral: no siempre implican una enfermedad, y muchas veces se relacionan con factores corregibles en la técnica de lactancia.

 

La succión importa: nutritiva vs. no nutritiva (Se revisará más adelante)

Succión nutritiva: es rítmica, eficiente y con pausas para deglutir. Permite extraer la leche rica en grasas que se encuentra al final de la toma. Si el bebé no llega a esta leche final, no obtiene las calorías necesarias para un buen crecimiento.

Succión no nutritiva: aunque no implica alimentación directa, tiene un papel regulador. Calma al bebé, estimula la digestión y favorece el desarrollo neurológico. También se ha asociado con un mejor aumento de peso en bebés alimentados por sonda.

En bebés que no suben de peso, una succión débil, breve o inefectiva es una causa frecuente y muchas veces subestimada.

 

Causas del bajo aumento de peso

  • Causas del lactante:
    • Succión inefectiva: tomas muy cortas o cambios de pecho antes de tiempo impiden acceder a la leche más calórica.
    • Bebés dormilones o poco demandantes: especialmente en las primeras semanas.
    • Reflejo de eyección hiperactivo: cuando la leche sale con demasiada fuerza, el bebé no puede manejarla.
    • Confusión de succión: por uso de biberones o chupones.



  • Causas maternas:
    • Producción de leche insuficiente (estrés, dolor, mal agarre).
    • Técnica incorrecta.
    • Falta de apoyo, presión externa o poca información.
    • Consumo de sustancias que interfieren con la lactancia (tabaco, alcohol, drogas).


 

Evaluación clínica del binomio madre-bebé

Una buena valoración incluye:

  • Historia clínica detallada: frecuencia de tomas, duración, características del llanto, número de pañales mojados, etc.
  • Exploración del bebé: peso sin ropa ni pañal, estado general, reactividad, tono muscular, antropometría completa.
  • Observación directa de la lactancia: agarre, postura, duración de la toma, signos de deglución.
  • Exploración mamaria y revisión de la técnica de extracción de leche.
  • Todo esto permite determinar si se trata de un caso que requiere intervención clínica específica o solo mejora de técnica y seguimiento.

 

Técnicas para mejorar la alimentación

  • Ofrecer tomas largas (15–20 minutos) de un solo pecho antes de cambiar al otro.
  • Estimular al bebé dormilón: mantenerlo despierto, no abrigarlo demasiado, hablarle, acariciarlo.
  • Si hay reflejo de eyección fuerte, extraer un poco de leche antes de dar el pecho.
  • Evitar biberones y chupones si están interfiriendo.
  • En casos de succión débil, se puede extraer manualmente 5–7 ml de leche e inmediatamente ofrecer el pecho para asegurar acceso a la leche rica en grasa.

 

Evaluación objetiva: gráficas de crecimiento

Las gráficas de la OMS son la herramienta estandarizada para evaluar el crecimiento de lactantes alimentados con leche materna. Permiten:
  • Detectar patrones anormales de peso, talla y perímetro cefálico.
  • Comparar la evolución del bebé con el estándar fisiológico.
  • Apoyar las decisiones clínicas con evidencia.
Puedes consultarlas en:


Conclusión

Un bebé que no gana peso no necesita automáticamente fórmula. La mayoría de los casos se resuelven con una buena asesoría en lactancia, corrección de técnicas y seguimiento cercano. El conocimiento clínico, la empatía y el apoyo profesional pueden marcar la diferencia entre interrumpir una lactancia o rescatarla con éxito.


Fuentes consultadas: 

Martínez, L. (2015). El niño amamantado que no aumenta adecuadamente de peso. En A. Martínez González, Lactancia materna. Unidad 4: Problemas del niño y lactancia materna (pp. 2–6). CUAIEED, Facultad de Medicina, UNAM.

Comentarios

Entradas populares de este blog

TEMA 10. ALIMENTACIÓN COMPLEMENTARIA Y DESTETE

TEMA 9. TETANALGESIA Y CALOSTROTERAPIA